Un pequeño detalle que nunca me ha gustado de KDE, es que por omisión, crea
en tu directorio de trabajo (es decir, en tu $HOME) un subdirectorio
llamado Desktop
en el que se almacena el contenido de tu
escritorio. Nunca he tenido que entrar dentro de él, ya que desde que dejé
Windows, no he tenido que rellenarlo estúpidamente con
accesos directos. Y algo que siempre me ha llamado la atención, es que
ojeándolo en Konqueror, tiene un icono diferente que el resto de directorios, y
en lugar de verse como una carpeta, tiene forma de escritorio. Esto siempre me ha dado la
sensación de que no era buena idea tocarlo, pero nada más lejos de la
realidad.
Cambiarlo a un lugar donde no esté a la vista, es tan sencillo como ir al
centro de control de KDE, y abrir Administración del sistema
y
Rutas
. Yo he optado por moverlo a dentro de ~/.kde/, donde
(salvo que hayas modificado la variable $KDEHOME) se guardan las
preferencias de KDE.
¿Y porqué tiene un icono diferente? Pues porque dentro de ese directorio,
hay un archivo llamado .directory que guarda qué icono se va a
usar para representar a ese directorio, en lugar del icono de habitual de la
carpeta azul. Por supuesto no hay que escribir ese archivo a mano (aunque se
puede hacer fácilmente, ya que no es más que un archivo .desktop
). Basta con hacer click derecho sobre el directorio
en Konqueror, y hacer click sobre el icono. Se nos mostrará un diálogo en el
que podremos escoger el icono que queramos.
Puede parecer estúpido, pero realmente es muy útil. Y si no, recordad cada
vez que abrís un menú de una aplicación (o el menú-K), y paraos a pensar si
realmente leísteis lo lo que ponía en el texto, o simplemente tu cerebro tenía
asociado la manchita azul en forma de carpeta con el concepto de abrir
archivo
. Yo llevo usando la configuración que se ve en la figura desde hace
unas semanas, y noto la mejoría al abrir menús. Un recurso más para mejorar la
usabilidad del escritorio.
Pensé inicialmente usar las carpetas de colores, pero como no conseguía asociar bien un color a cada cosa, preferí usar los distintos iconos de carpeta acompañados de otro icono pequeño. Así tampoco se rompe tanto la uniformidad del azul que marca los directorios. Supongo que un experto en usabilidad podría mejorarlo aún más (especialmente si tiene a su disposición una batería de iconos), pero yo ya me doy por satisfecho.


