Hace unos minutos, he acabado de migrar a un nuevo servidor todas las webs que mantengo, así como las cuentas de correo de esos dominios. Hemos pasado de un Celeron a 2 GHz en Estados Unidos, a un Athlon 64 dual core 4200+ en Alemania (ambas con Debian, por supuesto). La máquina no sólo es mucho más rápida, sino que está más cerca, lo que no cambia nada cuando visitas la web, pero se nota muchísimo al administrarla por una consola segura, ya que cada pulsación de tecla tiene que ir y volver
para que veas que realmente se escribe la letra en la pantalla. También he notado un montón de mejora bajando el correo, ya que los 300 mensajes que tenía pendientes, que ocupaban unos 2 megabytes, han bajado en un suspiro. Ah, y también puede que sea práctico tener la máquina en la misma zona horaria que España. Por no hablar de que ahora tenemos 4 veces más disco, así que temblad si me veis con la cámara, que pienso subir todas las fotos que pueda.
Pero lo más divertido, y lo que más contento me tiene ahora mismo, es que he sido capaz de resolver gran cantidad de cosas de la migración por mí mismo. Ha habido algún cambio que hacer al pasar de Apache 1 a Apache 2, y esta vez he instalado yo el DJBDNS (aunque no es que tenga mucho mérito). También he tenido que hurgar un poquito en la configuración de BIND y echar un vistazo a la de Dovecot para comprobar porqué no bajaba mi correo; y no había tocado nunca estos programas hasta ahora.
Aunque la cosa ha mejorado desde la primera vez que me aventuré en esto de alojar tu propia web y tu propio correo, me queda un largo trecho que recorrer. La prueba la tengo en que no sabía como hacer que no se perdiera correo en el cambio, y la respuesta era tan sencilla como añadir dominio-viejo.tld smtp:[IP nueva] en /etc/postfix/transport. Como dice el chiste, sólo había que apretar una tuerca, pero había que saber cual era
.


