Estoy oyendo la radio, y en un programa deportivo, acabo de oír lo siguiente:
(...) y acabo de leer unas declaraciones en internet, que me imagino que serán correctas (...)
¿Pero a santo de qué unas declaraciones que lleguen a través de Internet son menos creíbles? ¿No ha podido oír de viva voz si la cita era textual? ¿Tampoco se creería entonces unas en un periódico? Lo más probable, es que el individuo que ha soltado, también lo haya leído en un periódico, pero en la edición que publique a través de la web.
¿Porqué había de ser menos creíble? Así va, tecnológica y culturalmente, este país, en que un medio más, por ser nuevo, ya es menos de fiar. Si el motivo es el miedo a lo desconocido, la solución es fácil: aprender.


