Estoy enfurecido, rabioso, y no pienso callarme. Tan sólo espero que mi disgusto no enturbie el hecho de que tengo razón, y no me quede este texto demasiado largo como para que aún quieras leerlo. Voy por partes, y marcando secciones, para ser lo más claro y conciso posible.
Un mínimo de contexto
Hace varios meses, un día que estaba aburrido, y que tenía tiempo para instalar un software llamado Drupal, practicar con como funcionan los gestores de contenido, y aprovechar para tener un diario, monté barnacity, esta web. Nunca pretendí que le fuera a ser útil de verdad a nadie, y menos para utilizarla como foro (de hecho, no es un foro, aunque se puedan poner comentarios).
De momento la voy usando para expresar lo que se me ocurre, y no sea más apropiado en otras webs en las que escribo, como Badopi o Bulma. En uno de esos días, anoté el hecho de que había recibido un mensaje que no me gustó.
El mensaje no deseado
Como dije, el contenido del mensaje es un engaño se mire como se mire, ya que una supuesta Ana me escribe, cuando no conozco a nadie que se llame así, y que tenga mi número.
Si mi número de teléfono lo tienen de una forma legal, me da lo mismo. Tal vez entonces estén autorizados a ponerse en contacto conmigo, o a enviarme publicidad sin que yo lo consienta previamente (cosa que dudo, ya que en la legislatura pasada, entró en vigor la Ley de los Servicios de la Sociedad de la Información, que prohíbe el spam), pero a lo que seguro que no están autorizados es a engañar, diciendo que son quienes no son, o a ofrecer supuestos premios sin dejar claro cuales son. Es por ello, que aunque no soy un abogado, estoy convendido de que es denunciable, y animo a todos a hacer lo mismo, hayáis enviado los mensajes para participar el en concurso o no.
Los comentarios
Para mi sorpresa, en esa entrada al diario, hay casi setenta comentarios, todos ellos de gente que no conozco de nada, y la mayoría de ellos anónimos, por lo que se hace imposible el contactar con ellos, y más, comprobar que sean verdaderos o no. Al principio, todos son de gente lamentándose, y confirmando que es una estafa.
Los otros comentarios
Y llega el miércoles pasado, y resulta que llegan unos comentarios que me sorprenden. Dicen que no es un timo, que reclames tu premio, porque a ellos sí les llegaron los premios al insistir, y que es normal que tengan tu número si has participado en algo.
Con mucha alegría sueltan cosas como esta:
TE ATINEDEN BIEN PERO HAY QUE LLAMAR CON FRECUENCIA PORQUE A VECES NO CONTESTAN PERO SI PERSEVERAS LO LOGRAS. ESTE TIPO DE PROMOCIONES ME GUSTA SI CUMPLEN CON SU PALABRA Y AQUI HAN CUMPLIDO ENOHORA BUENA!
En primer lugar, la persona que ha escrito esto, tiene un problema con la tecla bloqueo mayúsculas
de su teclado (háztelo mirar por favor, si no, da la sensación de QUE ESTÉS GRITANDO, y es molesto al leer), pero eso es otra historia.
Lo que a mí me sorprende, es que haya más de sesenta comentarios quejándose durante dos meses, y que casualmente en sólo unos minutos del mismo día, mucho tiempo después de que llegaran los mensajes, se pongan cinco comentarios diciendo lo contrario que todos los que quejaron en su momento. Lo más raro, es que los últimos cinco, hayan sido escritos de manera muy parecida, y en menos de media hora, todos ellos seguidos.
Puesto que no soy estúpido, he mirado en los registros del sistema, y todos los comentarios han sido puestos desde la misma dirección IP (la dirección IP es algo similar al número de teléfono). Es decir, que lo más probable, es que todos los comentarios los haya puesto la misma persona. Aunque esté la posibilidad de que el proxy de Telefónica esté semi-falseando los datos, todos han sido puestos (casualmente ¿no?) desde el mismo tipo de navegador (dato que está almacenado en los registros del servidor web).
Pensándolo un poco, a falta de una explicación mejor, creo que la empresa que ha demostrado que no tiene escrúpulos al mentir en un mensaje al móvil, mucho menos se va a preocupar de mentir escribiendo un comentario en esta web. A pesar de la modestia, no me considero estúpido, y sé ser lo suficiéntemente coherente como para notar que la misma persona ha fingido ser seis diferentes.
¡Denuncia!
Algunos comentaban ¿Qué podemos hacer?
. Ciertamente, presentar denuncia es un coñazo, y a veces no vale la pena por sólo un mensaje de publicidad, o por los pocos euros que hayan podido costar los de la encuesta. Estoy de acuerdo, pero en eso se escudan los estafadores, por lo que te sugiero que simplemente escribáis a delitos.tecnologicos@policia.es, ya que apenas os costará tiempo, y si se presentan unas cuantas quejas, tal vez hagan más caso.


