Este domingo, lo he dedicado casi entero a aprender a usar algunas funcionalidades del conjunto de aplicaciones de KDE PIM (KDE Personal Information Management, la gestión de información personal de KDE), especialmente aquellas integradas en Kontact (de ahí el título de esta entrada en la bitácora).
Primero he jugado mínimamente con la cuenta IMAP de la universidad, configurando una nueva cuenta de recepción en KMail, del tipo IMAP desconectado (dIMAP). Me he apuntado a una lista de correo con esa cuenta, para comprobar que tal funcionan los filtros. Aún tengo que entender como funciona el filtrado con IMAP, y ver si es imprescindible que el servidor soporte SIEVE para que estos se almacenen en el servidor.
Después he pasado a KAddressBook, la libreta de direcciones. He leído bien su manual, y entendido un poco mejor su funcionamiento interno, y su relación con el resto de KDE. La aplicación no es más que un rostro a una serie de recursos a los que todas las aplicaciones pueden acceder. Por ejemplo, Kopete puede acceder a la información de los usuarios para mostrar su foto, o su nombre completo, junto a su apodo.
También es espectacular el concepto de recurso que soportan algunas aplicaciones de KDE PIM. Por defecto, KAdressBook guarda y lee las entradas en la libreta de un archivo local en formato estándar (vCard). Para mejorar su rendimiento, y para poder ver un poco mejor lo que hace, he cambiado que el recurso estándar sea un directorio local, y que cada contacto tenga su propio archivo. Pero estos son los recursos más sencillos. Una posibilidad muy interesante, es guardar los contactos en un servidor IMAP de forma desconectada, o en un servidor de directorio usando LDAP.
También he añadido imágenes a la mayoría de los contactos que tengo, así que además de sus nombres, puedo ver sus caras. Quizás ha sido un error hacer que la imagen no se guarde en la propia vCard, sino que se guarde una referencia al archivo (una URL), que al ser local en este caso, hace que la imagen no sea muy portable, si finalmente comparto esos contactos en servidores externos además de en archivos locales.
Y finalmente, he empezado a tocar KOrganizer. Las posibilidades de este software son enormes, especialmente por el trabajo en grupo. De momento tan sólo lo iré usando para escribir en él mi horario, e ir jugando con los eventos. También pueden añadirse listas de tareas pendientes, pero creo que para estas es mejor que use papel y lápiz. Me encantan las libretas pequeñas, aunque también me ha encantado todo este software, y sólo por él me entran ganas de comprar una agenda de mano, o similar.
Para KOrganizer también he cambiado el recurso estándar de un archivo, a un directorio con múltiples archivos. Me ha dado montones de dudas, debido a un pequeño pero molesto fallo que afectaba a los directorios, si no se escribían terminados con la barra final. Tras escribir esa barra, todo ha funcionado perfectamente.
Y lo mejor de todo: el miércoles sale KDE 3.4, y tendré todavía más mejoras, optimizaciones, y arreglos en todo este software.


