En Mac OS X sí hace falta usar la consola

Enviado por Alex el Lun, 23/08/2010 - 15:42

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Ayer mi novia se pasó un buen rato convirtiendo algunos de sus álbumes de música a MP3, para luego poder copiarlos en su nuevo reproductor de música. Cuando ya se iba a trabajar, me avisó preocupada de que algo no iba bien, ya que le salían canciones duplicadas, y no se reproducían. Me extrañó que ella hubiera tenido problemas con su Mac, cuando yo no los tuve usando Linux. Pensaba que podría ser que no hubiera expulsado el dispositivo antes de sacarlo del conector USB, pero no fue así.

Enchufé el aparato en mi ordenador y no vi nada extraño. Entonces me fijé más detalladamente en la pantalla del reproductor y vi que los archivos parecían tener el mismo nombre, pero unos se diferenciaban en que empezaban por un punto, y justamente eran esos los que el reproductor no leía. Borré los molestos archivos a mano y listo.

El siguiente paso era explicarle a mi novia como arreglarlo usando su ordenador, un Mac ejecutando Leopard. Me miré los menús del Finder repetidas veces y no conseguí encontrar ninguna opción que permitiera mostrar los archivos ocultos. Busqué en Google y todos los primeros resultados te mencionan usar la consola para ejecutar una instrucción que cambia una opción oculta (sin interfaz), y que solo tiene efecto una vez reinicias el Finder de forma forzada, o saliendo y entrando en la sesión (ya que el Finder precisamente es lo que no se puede cerrar nunca). Algunos dan como alternativa aplicaciones de terceros, lo que no estoy seguro de si me parece mejor o peor, pero sí igualmente molesto y triste.

Tener que recurrir a la consola para mostrar archivos ocultos es ridículo. Puede no ser una opción muy común, pero tampoco tan rara como para que sea tan extremadamente difícil de cambiar (e imposible de saber sin buscar en Internet, porque Spotlight no encontró nada al respecto). Igual de ridículo es que se cree un archivo oculto por cada archivo MP3, porque esos archivos parecen ser para ciertos metadatos, cuando un MP3 ya puede albergar los metadatos razonables para un archivo de música.