Unas horas después de escribir sobre el secuestro del número de esta semana de El Jueves, he leído algunas cosas que me llevan a hacer un par de pequeñas reflexiones.
Lo ofensivo de la viñeta
He pasado la tarde con Nuria por el centro. Hemos pasado por una librería, y de pura casualidad, ha cogido un libro de chistes, y ha leído uno que decía algo más o menos similar a esto:
Juan Carlos Cariño, estoy preocupado. Sofía ¿Por qué? Juan Carlos He encontrado a nuestro hijo masturbándose con el Telediario.
¿Debe también secuestrarse este libro? ¿Está mal decir que el príncipe se masturba? ¿Es que no es normal que la familia real practique sexo? Porque en la sentencia se dice que «la imagen y diálogos atribuidos a Sus Altezas, provocan un grave menoscabo del prestigio de la Corona». ¿Entonces lo que está mal es decir que el príncipe no trabaja? ¿Es que su tarea como representación es una actividad profesional? ¿Cotiza por ello, tiene contrato, y existe un convenio de su profesión?
La Fiscalía afirma que se trata de una «actitud claramente denigrante y objetivamente infamante». Practicar el coito no creo que sea denigrante. ¿Será porque están dibujados haciendo el amor desde atrás? Seamos serios. Cualquier libro sobre sexualidad incluye variantes de esta postura, y el que muchos la llamen «a lo perro», no quiere decir que sólo sea propia de los animales, ni que quien la practique sea menos que una persona.
El ridículo del juez
En el auto, el juez escribe:
En consecuencia, se acuerda el secuestro de los ejemplares de la revista EL JUEVES, año XXX, Nº 1.573, del 18 al 24 de julio de 2007, así como del molde de dicha publicación.
¡¿Del molde?! Podría hacer un chiste, pero Mauro Entrialgo ya lo ha hecho en su áltamente recomendable tira cómica Interneteo y aparatuquis:
Efectivamente, hoy en día las revistas no se hacen con un molde, y no hace falta ser muy listo para saberlo o imaginarlo; tan sólo vivir en este siglo. Probablemente quien no sea capaz de razonar que dos personas en una postura sexual no es algo denigrante, tampoco sea capaz de razonar que las revistas se editan e imprimen electrónicamente.
Pero es que además, también se ha pedido el cierre de la web de El Jueves. Eso sí, ha sido más tarde. No sé si porque a los encargados del caso no les había dado tiempo a prepararlo en el mismo momento, o porque ni siquiera se habían enterado de que exis te Internet. Quizás es lo segundo, ya que el fiscal «precisa que la difusión del dibujo ofensivo por otros medios de comunicación supondría soslayar los efectos perseguidos con el auto dictado por el juez Del Olmo». Misión cumplida. Hasta El Mundo la publica bien grande ilustrando las noticias:
Estoy empezando a sospechar que el juez Del Olmo lo que en realidad pretendía, es que esa portada fuera vista por la mayor cantidad de personas posible. Con sus decisiones, lo que ha conseguido es que la revista se venda (y mucho), y que la imagen sea la portada de periodicos de información general, y que se propague como un virus por la web.


