Si todavía crees que bajar películas de Internet es ilegal, si estás harto de los discos con protección anticopia, si de verdad te interesa la cultura (ya sea porque la consumes o la creas), y crees las cosas deberían hacerse de otra forma, si estás harto de que se pisoteen tus derechos al tiempo que te llaman delincuente y pirata, y si quieres divertirte un rato al tiempo que pasas páginas, definitivamente, tienes que descargarte y leerte Copia este libro
, de David Bravo.
El libro está publicado con una licencia Creative Commons, y se puede comprar en los quioscos (yo lo encontré enfrente de casa hace un tiempo, así que no fue difícil), y desde hace poco se puede comprar a través de la web.
David Bravo Bueno es un abogado experto en derechos de autor, que en este libro consigue explicar de forma muy clara y divertida conceptos y conclusiones. El más típico, es el porqué descargar música o películas no es ilegal: todos tenemos derecho a la copia privada, y para la copia privada no es preciso tener el original. Siempre vas a poder hacer copias privadas de obras que estén divulgadas, que sean para tu uso privado y no una colectividad, y cuando no haya ánimo de lucro.
David escribe varias perlas en el libro, y no me he podido resistir a citar algunas:
Aunque parezca mentira la Christian Music Trade Association dice que Dios dice que bajar música de Internet es un pecado capital porque incumple el mandamiento de
no robarás. El robo es, según la legislación española, apoderarse con ánimo de lucrode las cosas muebles ajenas empleando fuerza en las cosas para acceder al lugar donde éstas se encuentran o violencia o intimidación en las personas. Sin embargo, desde el cielo, se pretende ampliar el concepto.
Sobre si no comprar un disco, perjudica al artista, o la discográfica:
En su día se hizo muy famoso el
Manifiesto de liberaciónde Kiko Veneno en el que celebraba con la misma euforia de quien ha salido de Alcalá Meco, el final de su contrato discográfico. Posteriormente facilitó su carta deroyaltiesdonde se demostraba lo baratos que creían que estaban los huevos fritos con patatas esos tipos de la industria discográfica. La liquidación ascendía, por la venta de 623 copias, a 6.314 pesetas, el equivalente a un 3% por disco. Como la liquidación era semestral eso quiere decir que su remuneración era de poco más de 1.000 pesetas al mes. Créanme, soy abogado, y puedo decirles que 1.000 pesetas al mes está por debajo del salario mínimo interprofesional.
Sobre la pésima campaña Ahora la ley actúa
, y como los medios están lanzando el mensaje que las discográficas quieren, sin saber realmente qué dicen (por cierto, que los inútiles de Telecinco, la cagan, y con recochineo).
Cuando Teddy Bautista apareció en El País con unas declaraciones que a la par que llamaban
pendejos electrónicosa muchos internautas, parecían quejarse de la existencia de la libertad de expresión y de información en Internet, la red se inundó de protestas, pero ninguna de ellas se reflejó ni en ese ni en ningún otro diario. Ese es, supongo, el tipo de libertad de expresión que a Teddy le satisface. Aquella libertad que a él, por ser él, le da la posibilidad de aparecer en cualquier medio y aquella que tú tienes de patalear en tu casa siempre que no molestes al vecino.Se llama libertad de expresión al monólogo del poder y el hecho de que Internet ponga en duda esa ley eterna pone nervioso a más de uno que ve cómo se tambalea el monopolio de la expresión y la información.
Sobre la presión que puede hacerse sobre los medios:
Pero no solo eso, en estos tiempos, en los que los costes de mantener un periódico, una emisora de radio o un canal de televisión, son prohibitivos, los patrocinadores publicitarios son los que deciden, con sus inversiones, la vida o la muerte de un medio de comunicación o de las noticias que comunican.
Sobre el acceso a la cultura:
Porque una de las razones por las que se introdujo el derecho a la copia privada es la de proteger el acceso a la cultura. Esa función lógicamente no se cumpliría si se entendiera que ese derecho consiste únicamente en la posibilidad de duplicar una obra que ya tienes. No aumenta tu acceso a la cultura por tener dos discos iguales.


