Esta semana se ha producido el apagón digital: las emisiones de televisión usando una modulación analógica en amplitud, han cesado. En muchos medios, comentaristas varios han dado su opinión y han hablado de el futuro
, obviamente sin tener ni puñetera idea, y la mayoría sin ser ni una pizca críticos con la moto que algunos están intentando vender.
La televisión analógica ha durado mucho (más incluso de lo que podría haber durado, ya que la entrada de la televisión a color se hizo compatible con la televisión monocromática). Alguno hasta parecía insinuar de forma positiva que esta televisión no iba a durar tanto tal y como la conocemos, porque se estaba popularizando la alta definición y las películas con imágenes en tres dimensiones, y que iba a obligarnos a tener que estar actualizándonos cada cierto tiempo. Tal y como están pensados ahora mismo esos dispositivos, no veo que sea fácil actualizarse sin tener que tirar a la basura un producto que es muy caro.
Y si enfatizo el ahora mismo
, es porque tengo bastante claro que tal y como está planteada la televisión digital terrestre en este momento, hay muchas deficiencias, se han hecho muchas cosas mal, y lo que es peor, la situación de la industria de los contenidos es lo bastante inestable como para que cualquiera, pensando un poco, pueda darse cuenta de que se van a producir cambios, algunos de los cuales se están produciendo ya. Así que parece razonable pensar que gastarse mucho dinero en un dispositivo de televisión puede ser tirar el dinero si no se hace con cabeza.
No me considero capacitado para hacer predicciones ni para dar lecciones a nadie sobre este tema, pero sí que quiero dejar aquí anotadas una reflexión y media sobre lo que estoy viendo, y también lo que creo que puede pasar, y que además creo que por el bien de todos debería pasar.


